Trabajos derivados del miedo al dentista y la sedación [Reflexión]

Recientemente leí una publicación en la que hablaba sobre el temor de ciertas personas al dentista, lo que comúnmente se conoce por miedo al dentista. En el se explicaba que hay personas que sienten un pavor irracional cada vez que tienen que ir al dentista. Solo de pensar de abrir la boca y dejarse hacer, les da ansiedad. Esto provoca muchos efectos, y el principal de ellos es el ir retrasando la visita y por tanto ir retrasando el cuidado de la boca. Esto me provocó muchas dudas y

¿Cómo se puede superar este miedo al dentista?

Hay clínicas dentales o profesionales del sector que ofrecen soluciones a quien padecen este tipo de miedos.

Uno de los sistemas que más funcionan es el de sedación, que se aplica en pacientes que puedan tener alguna fobia o algún tipo de ansiedad muy fuerte (puedes leer aquí más información sobre sintomas de ansiedad y tratamientos) y que se sientan totalmente incapaces de afrontar una sesión. De todas formas se ha usado en otros casos, como por ejemplo en operaciones largas, en personas con alguna discapacidad que afecte el buen ritmo de la acción, etc. Lo mejor de este tipo de solución es que no te das cuenta de nada y se puede hacer todo en una sola sesión, evitando cualquier dolor durante el proceso.

En cualquier caso, lo mejor que se puede hacer es hablarlo previamente con el doctor o con la clínica. Si se expone bien el caso se podrán encontrar formas para evitar que se pase miedo. Se deben explicar claramente los síntomas o los sentimientos que se generan antes de la visita para que los profesionales sepan cómo deben actuar o como deben programar la temporización y la programación de las acciones. Confiad siempre con dentistas que tengan experiencia en este campo, ya que serán los que más os van entender y los que mejor se pondrán en vuestra situación.

No solo para fóbicos

La sedación, al tratarse de un sistema que ayuda a relajarse totalmente, es del todo indicado también para acciones que requieran una larga operación, como podría ser alguna cirugía o alguna colocación de implante. No solamente el paciente está más tranquilo sino que el dentista también actúa con más relajación, ya que no teme que la persona se mueva (hay veces que si no te esperas una pinchada o un roce te puedes sobresaltar).

Cuando se usa este método es importante no venir solo, y mucho menos venir conduciendo. La mejor opción es venir acompañado de un familiar o amigo que luego te pueda acompañar a casa.

Otras opciones

Hay algunas clínicas dentales que utilizan otros medios como la aromaterapia o el uso de gafas virtuales. En el primer caso se trata de intentar que la consulta huela de una forma que no se identifique con una clínica dental. En el segundo caso, las gafas virtuales se ponen en el momento d empezar la sesión y por una parte evitan que se puedan ver los instrumentos que se usan y, por otra, se puede conseguir distraer la mente ya que se pueden ver imágenes que ayudan a desconectar de la situación presente.

Para más seguridad, siempre se puede hacer alguna sesión de relajación previa o tomar algunas hierbas que nos puedan ayudar a superar el temido momento de abrir la boca y dejarse hacer.

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